Ayer miércoles 28 de mayo, al término de la jornada escolar, celebramos con alegría la convivencia final de curso del Movimiento Calasancio, una cita muy especial que reunió a 70 niños y jóvenes desde 3.º de Primaria hasta 3.º de ESO, en un ambiente de amistad, fe y diversión.
La convivencia se desarrolló en el patio del colegio, donde compartimos la comida como signo de fraternidad. A continuación, disfrutamos de unas horas repletas de actividades cooperativas y juegos, dinamizados por las premonitoras: jóvenes que, a lo largo del curso, han estado formándose en dinámicas de grupo, perfil del animador, vocación calasancia, oración y acompañamiento, preparándose con ilusión para ser futuras referentes del Movimiento.
Además de los miembros habituales del Movimiento Calasancio, también participaron los niños más pequeños implicados con la acción misionera, especialmente a través de la revista Gesto y la Infancia Misionera, reforzando el espíritu solidario y evangelizador que nos caracteriza.
El broche final a esta jornada tan especial fue una invitación a helado por parte de los monitores, como gesto de agradecimiento y celebración por todo lo vivido durante el curso.
Damos gracias a Dios por este año compartido, por cada encuentro, cada sonrisa y cada paso dado en el camino de la fe. En este curso, marcado por el lema “Herederos de un tesoro compartido”, hemos crecido en comunidad y nos hemos sentido más cerca de Jesús, viviendo con sencillez, alegría y compromiso el carisma calasancio legado por san Faustino.
¡Gracias a todos los que lo han hecho posible! Y ahora… ¡a seguir caminando juntos! ¡Ven y Únete!


