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La importancia de la oratoria: aprender a comunicar para aprender a convivir.

En nuestro colegio hemos tenido la oportunidad de contar con Santiago López Navia, doctor en Filosofía Hispánica y catedrático en UNIR, para acercar a nuestros alumnos de 4.º de ESO y a todo nuestro equipo docente a una competencia esencial, tanto en el ámbito académico como en la vida personal y profesional: la capacidad de comunicarnos bien.

Durante su encuentro con los alumnos, Santiago López Navia puso de relieve la importancia de la oratoria como herramienta de expresión, pensamiento y relación con los demás. Aprender a hablar en público no consiste únicamente en utilizar correctamente las palabras, sino en aprender a ordenar las ideas, argumentar, escuchar, transmitir con claridad y ser capaces de defender aquello en lo que creemos desde el respeto y la razón.

La sesión permitió a nuestros alumnos reflexionar sobre el enorme valor que tiene el lenguaje en la construcción de nuestra personalidad y en nuestra manera de relacionarnos con el mundo. Porque saber expresarse es también aprender a pensar mejor, a escuchar mejor y a comprender mejor a los demás.

La jornada tuvo también una segunda dimensión especialmente enriquecedora: la formación dirigida a todo el equipo docente del colegio. En ella se abordaron algunos de los aspectos fundamentales que definen el perfil del docente comunicador, poniendo el foco en la responsabilidad que tenemos los educadores a la hora de transmitir conocimientos, despertar el interés de nuestros alumnos y generar una comunicación eficaz y significativa dentro del aula.

Asimismo, se recordaron los criterios cualitativos que caracterizan un discurso eficaz: la claridad, la precisión, la coherencia, la capacidad de captar y mantener la atención, la adecuación al destinatario y la fuerza expresiva. Aspectos que, más allá de la propia oratoria, forman parte de una educación integral y de calidad.

Esta experiencia nos recuerda que educar es, en buena medida, enseñar a utilizar la palabra. Y que un alumno que aprende a expresarse con rigor y libertad está adquiriendo una herramienta que le acompañará durante toda su vida.

Como señala Octavio Fullat: «Triunfa quien domina el lenguaje, es decir, el civilizado».

Desde el colegio queremos hacer nuestra esta reflexión y seguir apostando por una educación que no solo enseñe a nuestros alumnos qué pensar, sino también cómo expresar lo que piensan, cómo argumentar, cómo escuchar y cómo dialogar.

Porque dominar el lenguaje es mucho más que hablar bien: es aprender a participar, a convivir y a construir juntos una sociedad mejor.

Una jornada compartida y enriquecedora en un inicio de octubre lleno de retos.