Ponemos punto y final al curso 2024‑25, reafirmando nuestro lema “Herederos de un Tesoro Compartido”. Ha sido un cierre cargado de experiencias, celebraciones y convivencia que reflejan el espíritu de un colegio vivo, abierto y en permanente crecimiento.
Actividades municipales: gymkhanas y piscina
Durante los últimos días disfrutamos de las gymkhanas escolares en el Estadio Municipal, seguidas de una divertida y esperada visita a la piscina de verano, organizadas por las concejalías de Infancia, Juventud y Deportes del Ayuntamiento de Daimiel. Deporte, juegos, risas y compañerismo marcaron estas jornadas que unieron a nuestros alumnos de Primaria y Secundaria en un ambiente distendido y festivo.

Tutorías finales: recogemos nuestro legado
En las diferentes etapas educativas, las tutorías finales del lema nos invitaron a mirar atrás con gratitud. Con dinámicas participativas y creativas, cada clase ha recordado momentos vividos, aprendizajes compartidos y valores cultivados. En Infantil y Primer Ciclo lo hicimos como auténticos “piratas del tesoro”; en Primaria, recogiendo piezas de un legado; y en ESO, creando un gran “mapa de tesoros” personales y comunitarios.
Todo ello nos ha ayudado a cerrar el curso con una mirada agradecida y profunda, sabiendo que somos parte de una historia común que seguimos escribiendo.

Un final muy nuestro
El 18 de junio celebramos el día final de curso con una Eucaristía en el patio, compartida por todo el Colegio. Ofrecimos al Señor todo nuestro ser calasancio y los tesoros descubiertos. A continuación, disfrutamos del animado partido de fútbol entre alumnos y profesores, un momento muy divertido que finalizó con la victoria del profesorado y las ganas de continuar jugando. Y además, un apetecible colofón: ¡ un fresquito helado para todos! Una forma sencilla y alegre de decirnos “hasta pronto”.


Consejos veraniegos “marca Calasancia”
Para aprovechar el verano y recargar energías de forma divertida, sana y equilibrada… ¡aquí van algunos consejos con estilo calasancio!
- Sigue descubriendo: visita museos, pregunta, investiga… el verano también es una aventura de conocimiento.
- Lleva siempre un libro en la mochila: uno que te guste, que te emocione, que te enseñe. ¡El mejor compañero de viaje!
- Disfruta del aire libre: respira, camina, pedalea… y déjate sorprender por la belleza de lo sencillo.
- Ayuda en casa sin que te lo pidan: no hay mejor gesto que el que nace del corazón.
- Sé creativo: dibuja, escribe, haz manualidades o inventa canciones. El verano es tiempo para expresar lo que llevas dentro.
- Cuida tu cuerpo y tu mente: protégete del sol, duerme bien y desconéctate un poco de las pantallas. Vive el momento.
- Comparte tiempo con tu familia y amigos: el mejor tesoro de todos son las personas que caminan a tu lado.
- Dedica un momento al día para hablar con Dios: en silencio, en una oración, en una canción… en lo sencillo. Agradece, confía, y cuéntale cómo estás. Él nunca se va de vacaciones.
- No olvides mirar con los ojos de Faustino: ojos que acogen, ayudan, agradecen, y siempre ven lo mejor de los demás.
Nos despedimos… pero seguimos
Este curso llega a su fin, pero la historia continúa. Seguimos trabajando con ilusión, ya preparando el próximo curso para que volvamos a encontrarnos, seguir creciendo y compartir nuevos tesoros.
Gracias a cada alumno, a cada familia, al AMPA, a todo el personal del centro, a la comunidad religiosa, por haber hecho posible este año tan especial. Gracias por formar parte de esta gran familia calasancia.
¡Feliz verano, nos vemos muy pronto!

