Hoy hemos celebrado nuestra convivencia de inicio de curso, una jornada muy esperada que nos ha permitido dar juntos los primeros pasos bajo el lema: “Y tú, ¿quién eres?”.
La mañana ha comenzado con la Eucaristía en la Capilla, un momento de encuentro con Dios que nos recuerda la importancia de vivir este curso desde nuestra identidad cristiana y calasancia, desde la fraternidad y el deseo de crecer como comunidad. A continuación, cada grupo ha trabajado en sus tutorías, profundizando en el lema y en los objetivos que nos hemos marcado: descubrir nuestra identidad, hacernos cargo de nuestra propia historia y fortalecer los lazos de comunión y amistad.

Después ha llegado la parte más lúdica. Los cursos de Primaria y Secundaria hemos salido a distintos parques de Daimiel para disfrutar de juegos y dinámicas preparados con entusiasmo por el equipo docente:
- En Primaria, los alumnos se han acercado a los “tres espejos” que conforman la imagen del lema con actividades llenas de movimiento y simbolismo: un circuito con los ojos vendados para descubrir el espejo del camino, un “pañuelo” muy especial para el espejo del diamante donde se destacaba algo positivo del compañero, y un juego de sentidos en el espejo del mundo que escondía un mensaje secreto.

- Secundaria, tras una dinámica de contemplación de la naturaleza, cada alumno ha recibido su “soy” para formar equipos y participar en el gran juego ¿Quiénes somos?”. Con pruebas como mímica de personajes, el lobo duerme, adivina quién soy, la telaraña, una versión cooperativa del pañuelo y un juego de roles, los grupos han ido descubriendo juntos lo que significa formar parte de una comunidad que se conoce, se respeta y se apoya.

Por su parte, Educación Infantil ha gozado con las múltiples actividades conjuntas dentro del Colegio, donde los más pequeños también han vivido, a su manera, la alegría de empezar el curso con juegos, canciones y mucho compañerismo: unos preciosos espejos en los que cada uno se ha reflejado y un dulce regalo al finalizar la jornada han sido algunas de las sorpresas que han descubierto durante esta mañana.

Ha sido un día lleno de sonrisas, convivencia y fraternidad, que nos recuerda que descubrir quiénes somos es un camino que se recorre en comunidad, cuando nos miramos hacia dentro y cuando contemplamos a Dios.

