Comienza una semana muy especial en el Colegio. Bajo el lema Corazonadas, queremos comunicar la importancia de saber leer e interpretar las corazonadas que nos permiten ser lo que hoy somos.

Entendemos por corazonadas, aquellos momentos, situaciones o experiencias que han sido decisivas o significativas para encontrar lo que realmente hace feliz en el camino de la vida, además de contribuir a una mejora de la sociedad. Desde la perspectiva creyente, podríamos decir que la clave está en ir descubriendo “la genialidad que Dios ha pensado para ti”, siendo esas las corazonadas que te permiten encontrar tu lugar en el mundo.

Por todo ello, nos unimos a la Iglesia Universal , celebrando la 55ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones: “Tienes una llamada. Responde”. Una frase cotidiana se convierte en toque de atención para salir del encierro en nosotros mismos. Necesitamos cortar con un modo de vivir “ruidoso” que nos impide percibir la voz de Dios, su llamada personal para cada uno. Esta llamada crucial espera nuestra respuesta para, como dice el Papa: “convertirnos en protagonistas de la historia única y original que Dios quiere escribir con nosotros”. Disfruta del vídeo en el siguiente enlace: http://tienesunallamada.com/

Durante la semana nos dejamos sorprender por los latidos del corazón, la oración de la mañana, las tutorías, y una mesa redonda son algunas de las actividades que conforman esta semana llena de “corazonadas”.

Pedimos a la comunidad educativa se una a esta Jornada a través de la siguiente oración:

Señor, Tú tienes una llamada para mí;

cuentas conmigo para una misión y no esperas a que sea perfecto para que eche a andar.

Por eso te busco en el silencio, no para aislarme del mundo,

sino para descubrir en la oración cómo quieres que sirva a mis hermanos.

Enséñame, Señor, a distinguir tu voz en medio de tantos ruidos;

que no deje nunca de escucharte ni de responderte con mi vida.

Haz que así muchos en toda la Tierra

nos convirtamos en protagonistas de esa historia única de amor que quieres escribir conmigo y con todos.

Señor: que, guiados por tu llamada y acompañados por tu Iglesia,

nos dejemos ayudar por tu gracia,

que todo lo vence y transforma.

Amén