Nuestro colegio, con Manos Unidas, presente en el sufrimiento de los hambrientos de nuestro mundo


Este año la campaña pone el foco en la palabra «compartir» para llamar la atención sobre las cifras y los mensajes que cada día se comparten en redes. Por eso, Manos Unidas recoge en su imagen la transformación de un móvil en una regadera: un símbolo que esta organización católica utiliza para que se vea que lo que «compartimos» tiene resultado y lleva la prosperidad a los países en los que realiza sus proyectos de cooperación.

Pero lo que más importan a Manos Unidas son las cifras del hambre:

815 millones de personas pasan hambre en el mundo, la desnutrición crónica infantil afecta a 155 millones de niños menores de 5 años y 15,3 millones de personas fueron desplazadas debido a las crisis alimentarias que desencadenaron los conflictos.

Y para ello, para contribuir a la erradicación del hambre, Manos Unidas destina sus fondos a cinco sectores de desarrollo: agrícola, sanitario, promoción de la mujer, educación y promoción social.

En nuestro colegio, cada año nos hacemos eco de esta cruda realidad que azota a nuestro mundo y procuramos concienciar a nuestros alumnos de la responsabilidad que tenemos de “COMPARTIR”.

Además de participar en la cena del hambre que se realizó en el Centro Josefínas el viernes día 9, en la que el AMPA de nuestro colegio cada año aporta pan y aceite y nuestros niños hacen una actividad de motivación, con los sobres recogidos para esta campaña y algún donativo, se han recaudado 466.80 €, cantidad que ha sido entregada al delegado de zona de Manos Unidas.

Por este medio queremos agradecer una vez más, la participación de las familias que han querido hacerse solidarias con esta iniciativa humanitaria.

Que Dios premie vuestra generosidad y conmueva los corazones todos para hacer desaparecer esta lacra que produce tanto sufrimiento en nuestro mundo.

¡GRACIAS POR DESCUBRIR QUE COMPARTIR ES LO QUE IMPORTA!