Entra y escucha: "Abre y contempla" ... Estamos en Adviento

El pasado sábado la comunidad educativa nos reuníamos para preparar la llegada del Niño Dios. D. Luis Eduardo Molina nos invitó a descubrir este tiempo como “un pellizco que nos interpela para plantearnos sobre dónde estamos dejando crecer nuestras raíces. Nadie hay desarraigado (las raíces son imprescindibles), pero sí que existe desubicación con relación al lugar donde cimentamos nuestra vida, donde la nutrimos, donde la motivamos. Lo oculto de las raíces se revela en el fruto; así el fruto así las raíces. El adviento invita a considerar nuestras raíces en Cristo, el que ha venido, está aquí y ha de venir. “Dios espera siempre en las raíces” (R. M. Rilke).

“Este tiempo de espera, apunta a evangelizar nuestra sensibilidad y aguzar nuestros sentidos, para disponerlos y contemplar, no qué tenemos ahí, sino a Quién tenemos” continuaba.

Ciertamente son muchas las oportunidades que tenemos para “entrar en el Adviento y escuchar al Adviento” El Papa Francisco nos alienta a abrir nuestros corazones “a las necesidades de nuestros hermanos y al deseo de un mundo nuevo”. “En estas cuatro semanas estamos llamados a salir de un modo de vida resignado y rutinario, alimentando esperanzas y sueños para un nuevo futuro”, es clave “estar en vela y orar”.

Acompañemos a los más pequeños en este tiempo propicio para compartir, para orar, para celebrar, para descubrir, como decía San Faustino, “¡cuánto nos enseña todo un Dios hecho Niño!”.