Acompañamiento Espiritual

 

         El acompañamiento es un auténtico ministerio. Desde nuestra identidad carismática, podemos decir que acompañar es encaminar, es poner al joven en el camino de búsqueda de la voluntad de Dios en su vida.

         Las fases en el proceso del acompañamiento son:

1. Sembrar: sería el momento previo al acompañamiento, donde los alumnos/as conocen a Jesucristo y escuchan su palabra.

2. Acompañar: donde se produce el acercamiento y se ponen las bases a nivel humano y cristiano para poder entrar en el proceso de discernimiento vocacional, situándose la persona en una dinámica de búsqueda. El alumno/a comienza un viaje orientado hacia la madurez de la fe, un camino hacia el estado adulto del creyente llamado a disponer de sí mismo y de la propia vida con libertad y responsabilidad, según el proyecto pensado por Dios para él.

3. Educar: conocer los entresijos del corazón humano y  avanzar en la construcción de su verdadero yo, asumiendo como objetivo asumir los valores reflejados en el Evangelio como opción de vida.

4. Forma: el joven reconoce su identidad y su vocación, y es momento de educar en la respuesta. El acompañante le ayuda a profundizar en el conocimiento y aceptación de sí para lograr la coherencia entre lo que quiere y lo que vive., analizar sus propias actitudes y comportamientos y tomar a Jesús como criterio y educador en valores en la sociedad en la que vivimos.

         Todos los martes de 10 a 13 h, el Vicario de la parroquia de Santa María la Mayor D. Luis Eduardo Molina Valverde  asiste al Colegio Divina Pastora para escuchar y orientar a los alumnos/as de Educación Secundaria Obligatoria del centro.